QUIZÁS AÚN NO LO SEPAS.
- 28 jun 2017
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Quizás aún no sepas que me gusta
el café frío de buena mañana,
incluso en los fríos inviernos,
que odio notar un aliento en la nuca
aún tumbada en la cama,
pero el tuyo no, cielo,
el tuyo me encanta.
Quizás aún no sepas que me gusta
dejarme la cama desecha,
sobre todo el domingo,
para obviar deshacerla contigo
entre besos conmigo,
que odio, paradójicamente,
que se enreden las sábanas entre mis muslos
y no poder cogerte bien fuerte.
Quizás aún no sepas que me gusta
la pizza y la cerveza fría una noche de viernes,
notar el cubito de hielo chocando en mis dientes,
olvidando a sorbos el desastre de mi torpeza imprudente,
que odio a muerte las comedias románticas,
tan predecibles como la nuestra,
que empiezan y acaban con tan poca gracia.
Quizás aún no sepas que me gusta
ducharme en silencio y sin música,
y ponerla a toda hostia
en mis idas y venidas como banda sonora,
que odio quedarme dormida
tras el desenfreno loco de perderme en tus ojos,
pero contigo no, cielo,
contigo me encanta.
Quizás aún no sepas que me gusta
el sabor agridulce que tienen los lunes,
coger la rutina y tirarla por la ventana,
contando segundo a segundo
hasta pasar la semana,
que odio eso que llaman
zapatillas de estar por casa,
que los valientes pisan fuerte
sin importar por donde andan.
Quizás aún no sepas que me gusta
el sonido del viento contra las ventanas,
la melodía de la lluvia noches de martes 13,
y escapar entre sueños irreales
a un mundo que solo crece entre tus lunares,
que odio, con creces,
olvidar que hoy es miércoles,
y recordar, en un instante,
que tú y yo lo convertimos en jueves.
Quizás aún no sepas,
que un millón de manías
acompañan mis días,
pero es que, cielo,
se me olvidan todas cuando me miras.

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